Los viernes, ¡que trabaje Rita!

Las compañías de éxito ya conocen los beneficios del fin de semana de tres días. Y los psicólogos dan su conformidad: dos jornadas de descanso a la semana son muy pocas.

Se acabaron las creencias de que quedarse en la oficina horas y horas es lo efectivo. La tendencia empresarial actual pasa por fomentar la creencia de que la efectividad y los resultados no tienen tanto que ver con el presentismo y sí mucho con la flexibilidad. Lo importante es tener una cantidad de trabajo hecho, independientemente de si se hace desde casa, se comienza la jornada una hora antes para salir pronto o se opta por concentrar todo el trabajo del lunes al jueves para poder disfrutar de un súper fin de semana de tres días.

Amazon, Uniqlo, Yahoo…. ya lo han probado

Según un estudio de la Society for Human Resource Management, en Estados Unidos, un 43% de las empresas ya ofrecen a algunos de sus empleados la posibilidad de trabajar 4 días a la semana; y un 10% de las compañías lo ve posible para toda la plantilla. A finales del año pasado, Amazon lanzó un programa experimental con un grupo de empleados a los que les permitía trabajar de 10 de la mañana a 2 de la tarde, de lunes a jueves, distribuyéndose el resto de horas (hasta llegar a las 30 semanales) con libertad. A cambio de esta flexibilidad, eso sí, obtenían solo el 75% de su sueldo, pero conservaban el reparto de beneficios. Yahoo Japan y Uniqlo también están en fase de experimentación, esta última con 10.000 trabajadores con jornadas de 10 horas al día de lunes a jueves (hay que mencionar que el 22% de los japoneses trabajan más de 49 horas a la semana, según una investigación realizada por The Guardian). Por su parte, Jason Fried, el cofundador de la compañía de software Basecamp, antes llamada 37signals, escribió su experiencia de éxito en The New York Times, señalando que desde que sus trabajadores se reparten confortablemente 32 horas en 4 días, su producción había mejorado.

Las compañías empiezan a implantar el esquema 4×3 (trabajar 4 días y descansar 3), pero dado que muchas lo sustentan en jornadas maratonianas (y no queremos ser japoneses) o rebajas de sueldo (en España, totalmente inviable: el 47% de los trabajadores ya cobra menos de 1.000 euros al mes, según un informe del Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda), los defensores del bienestar del empleado recomiendan otra estrategia: luchar por la flexibilidad.

La clave está en si tu empresa te permite o no ser flexible a la hora de distribuir tu jornada, porque simplemente alargarla puede ser estresante y complicado para la vida del trabajador

 

¿Con dos viernes libres al mes es suficiente?

Para empezar, en España, desde el punto de vista legal, se debe cumplir con los descansos mínimos entre jornada que marca el estatuto de los trabajadores (12 horas). En el caso del 4×3 [trabajar 10 horas de lunes a jueves para no tener que hacerlo ningún viernes del mes], habría que analizar si el rendimiento va a ser el mismo. Todo el mundo necesita pausas, y si no las haces, para condensar al máximo el trabajo, acabas agotado. Y eso no es bueno para la productividad. Tampoco para la salud. Son varios los estudios científicos que demuestran que pasarte con las horas de trabajo puede degenerar en episodios de estrés y, en consecuencia, enfermedades crónicas.

Las jornadas laborales prolongadas, de más de 8 horas diarias, conducen al agotamiento físico y mental, la falta de motivación por las tareas y un cambio de actitud del trabajador cercano a los malos modales que deteriorará sus relaciones laborales. Además, empujan a una alimentación deficiente [hay estudios que conectan estrés y consumo de comida basura] y a un aumento del sedentarismo [cuando las investigaciones señalan que pasarse sentado la mayor parte del día incrementa en un 57% las posibilidades de sufrir un ataque al corazón]. Con el tiempo, todas estas actitudes generan alteraciones crónicas en nuestro organismo, como la aparición de hipercolesterolemia, diabetes de tipo 2, obesidad, problemas osteoarticulares, etc. Así, si reducir la carga de trabajo no es una puerta abierta por tu empresa, tampoco lo es la concentración de horas. La flexibilidad y el teletrabajo, definitivamente, son una opción mejor.

 

 

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